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Global. La inflación en Estados Unidos, en su métrica CPI, acelero en mayo y se posiciono en 4,2% anualizada (su valor más alto desde principios del 2023), impulsada principalmente por mayores costos energéticos (combustible +7%), causados por el conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, en su componente core, sorprendió a la baja al ubicarse en 0,21% mensual. Este es el segundo mes en el que la inflación se muestra por encima de la tasa de referencia de la FED, sumando (junto con los buenos datos laborales de la semana pasada) una base de dificultad para el criterio de decisión del FOMC sobre el futuro de los tipos de interés.
Trump demostró poca preocupación por los datos de inflación, diciendo que estos eran buenos y que una vez acabada la guerra, “la inflación caería como una roca”.
Sin embargo, el conflicto no muestra señales claras de desescalada. Durante la jornada, Estados Unidos realizó nuevos bombardeos sobre objetivos militares iraníes cerca del estrecho de Ormuz en respuesta al derribo de un helicóptero Apache, mientras que Irán lanzó represalias con misiles contra bases y aliados de Washington en la región. En paralelo, Trump endureció el tono y advirtió que EE.UU. volverá a responder con firmeza si no se alcanza un acuerdo, manteniendo elevadas las dudas sobre una pronta resolución del conflicto.
Po otro lado, las acciones globales cerraron con fuerte sesgo bajista, lideradas por la toma de ganancias en tecnológicas y el repunte del petróleo ante las crecientes tensiones entre EE.UU. e Irán.
En Wall Street, el S&P 500 cayó alrededor de 1,6% y marca un mínimo de cinco semanas, mientras que el Nasdaq 100 retrocedió 2% arrastrado por correcciones en mega caps de IA y chipmakers.
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